- Tras un breve receso, podrían registrarse nuevos episodios críticos en varias regiones del país.
- Marzo, y posiblemente abril, seguirán siendo meses sensibles, advierte el Centro de Monitoreo RIMAC.
¿Ya pasó lo peor para Arequipa y el norte?
En el corto plazo se espera una disminución relativa de las precipitaciones. No obstante, los pronósticos indican que, desde la segunda semana de marzo, podrían presentarse nuevamente lluvias de mayor intensidad. Las zonas más sensibles siguen siendo la costa norte y la sierra sur, donde la acumulación de humedad y la inestabilidad atmosférica elevan la probabilidad de huaicos, deslizamientos y desbordes.
¿Hasta cuándo podrían darse lluvias intensas y en qué regiones?
Marzo será el mes más crítico y los efectos podrían extenderse hacia abril en algunas zonas. El comportamiento no será igual en todo el país:
• En regiones como Tumbes, Piura, La Libertad, Lambayeque, Áncash, Lima, Pasco, Junín y Cajamarca, las lluvias suelen intensificarse primero en el norte y luego desplazarse hacia el centro.
• En el sur, el incremento sería más notorio hacia la segunda mitad de marzo.
En determinadas localidades, el impacto podría prolongarse dependiendo de la acumulación de humedad y las condiciones locales del terreno.
Desde el Centro de Monitoreo de RIMAC explican que uno de los factores clave a observar es la temperatura del mar y su interacción con la atmósfera. Cuando ambos elementos se potencian, aumentan las probabilidades de precipitaciones más fuertes y persistentes.
Señales tempranas que no deben ignorarse:
- Si el río o la quebrada crecen rápidamente, aunque no esté lloviendo fuerte en la zona.
- Si el agua se vuelve turbia o con lodo, lo que puede indicar un huaico aguas arriba.
- Si escuchan crujidos, caída de piedras o ruidos inusuales en los cerros.
- Si aparecen grietas en laderas o pequeños deslizamientos.
- Observar si se forman nubes densas y oscuras en poco tiempo.
Errores frecuentes durante lluvias intensas:
- Acercarse a ríos o quebradas para observar el aumento del caudal.
- Intentar cruzar calles inundadas a pie o en vehículo.
- Permanecer en viviendas ubicadas en zonas de alto riesgo pese a señales evidentes.
- No limpiar techos, canaletas o drenajes.
- No contar con un plan familiar de emergencia ni rutas de evacuación claras.
“Las emergencias no siempre empiezan donde uno está. Muchas veces comienzan kilómetros arriba y llegan de forma repentina’’, finaliza Andrea Holguín, ingeniera meteoróloga del Centro de Monitoreo de RIMAC.