• Tras un breve receso, podrían registrarse nuevos episodios críticos en varias regiones del país.
  • Marzo, y posiblemente abril, seguirán siendo meses sensibles, advierte el Centro de Monitoreo RIMAC.
Marzo de 2026.- Luego de varios días de lluvias intensas en el norte y en la sierra sur, muchas familias se preguntan si lo peor ya pasó. De acuerdo con el más reciente reporte del ENFEN, se prevé un receso temporal por el ingreso de vientos del sur a inicios de marzo. Sin embargo, el Centro de Monitoreo de RIMAC advierte que esta pausa sería breve y que, desde la segunda semana del mes, las precipitaciones volverían a intensificarse.
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“Unos días con menos lluvia no significan que el riesgo haya desaparecido. Cuando el suelo ya está saturado y los ríos vienen cargados, basta una nueva descarga para generar emergencias”, explica Andrea Holguín, ingeniera meteoróloga del Centro de Monitoreo de RIMAC. Según su análisis técnico, el incremento de humedad y la interacción entre el mar y la atmósfera podrían favorecer nuevos eventos tanto en la costa norte como en la sierra sur, incluida Arequipa.

¿Ya pasó lo peor para Arequipa y el norte?
En el corto plazo se espera una disminución relativa de las precipitaciones. No obstante, los pronósticos indican que, desde la segunda semana de marzo, podrían presentarse nuevamente lluvias de mayor intensidad. Las zonas más sensibles siguen siendo la costa norte y la sierra sur, donde la acumulación de humedad y la inestabilidad atmosférica elevan la probabilidad de huaicos, deslizamientos y desbordes.

¿Hasta cuándo podrían darse lluvias intensas y en qué regiones?
Marzo será el mes más crítico y los efectos podrían extenderse hacia abril en algunas zonas. El comportamiento no será igual en todo el país:

En regiones como Tumbes, Piura, La Libertad, Lambayeque, Áncash, Lima, Pasco, Junín y Cajamarca, las lluvias suelen intensificarse primero en el norte y luego desplazarse hacia el centro.
En el sur, el incremento sería más notorio hacia la segunda mitad de marzo.

En determinadas localidades, el impacto podría prolongarse dependiendo de la acumulación de humedad y las condiciones locales del terreno.

Desde el Centro de Monitoreo de RIMAC explican que uno de los factores clave a observar es la temperatura del mar y su interacción con la atmósfera. Cuando ambos elementos se potencian, aumentan las probabilidades de precipitaciones más fuertes y persistentes.

Señales tempranas que no deben ignorarse:
  • Si el río o la quebrada crecen rápidamente, aunque no esté lloviendo fuerte en la zona.
  • Si el agua se vuelve turbia o con lodo, lo que puede indicar un huaico aguas arriba.
  • Si escuchan crujidos, caída de piedras o ruidos inusuales en los cerros.
  • Si aparecen grietas en laderas o pequeños deslizamientos.
  • Observar si se forman nubes densas y oscuras en poco tiempo.
“La experiencia nos dice que el mayor peligro aparece cuando la población baja la guardia. Si el río ya creció o el cerro ya mostró grietas, el riesgo se mantiene aunque el cielo esté despejado unas horas”, advierte la especialista de la aseguradora.

Errores frecuentes durante lluvias intensas:
  • Acercarse a ríos o quebradas para observar el aumento del caudal.
  • Intentar cruzar calles inundadas a pie o en vehículo.
  • Permanecer en viviendas ubicadas en zonas de alto riesgo pese a señales evidentes.
  • No limpiar techos, canaletas o drenajes.
  • No contar con un plan familiar de emergencia ni rutas de evacuación claras.
Además de seguir los comunicados oficiales, el Centro de Monitoreo de RIMAC recomienda mantenerse atentos a reportes, donde se analizan en tiempo real variables como el caudal de ríos, la formación de nubes asociadas a lluvias intensas y posibles señales de deslizamientos.

“Las emergencias no siempre empiezan donde uno está. Muchas veces comienzan kilómetros arriba y llegan de forma repentina’’, finaliza Andrea Holguín, ingeniera meteoróloga del Centro de Monitoreo de RIMAC.