- Las lluvias intensas afectarían actividades agrícolas, transporte, comercio y labores al aire libre.
- Las zonas con mayor riesgo incluyen la costa norte, la sierra central y sur, y la selva norte y centro, con especial atención en Arequipa, Moquegua y Tacna.
“La combinación de lluvias intensas, temperaturas elevadas y calentamiento del mar aumenta significativamente la probabilidad de huaicos, deslizamientos e inundaciones en varias regiones del país”, explica Janeth Valera, ingeniera geóloga de RIMAC.
En este contexto, el ENFEN ya había advertido que el país se encuentra bajo la condición de “Vigilancia de Niño Costero”, debido a la presencia de un ligero calentamiento del mar desde febrero, el cual se intensificaría entre marzo y abril.
¿Cómo se comportarán las lluvias?
- Febrero: incremento gradual en la costa, sierra norte y sur, y selva norte.
- Marzo: intensificación en todo el país, con mayor incidencia en la sierra central (Áncash, Huánuco, Lima, Junín, Pasco) y la sierra sur (Huancavelica, Ayacucho, Puno, Cusco, Arequipa y Moquegua).
- Abril: lluvias más intensas en la costa norte, sierra y selva centro y sur.
Principales peligros previstos para marzo y abril
De acuerdo con los escenarios climáticos, se esperan los siguientes eventos a nivel nacional:
- Lluvias intensas, inundaciones y sismos en todo el país.
- Movimientos de masa en la costa norte, sierra y selva norte.
- Inundaciones en diversas regiones.
- Granizadas y nevadas en la sierra.
- Actividad volcánica en la sierra sur.
- Tsunamis en la costa.
El ENFEN ha confirmado anomalías positivas en la temperatura del mar en la región Niño 1 + 2, asociadas a un calentamiento ligero desde febrero, con mayor impacto entre marzo y abril.
De mantenerse estas condiciones, podrían extenderse hasta octubre, incrementando el riesgo de lluvias intensas y eventos extremos, especialmente en zonas vulnerables, detalla el Centro de Monitoreo de RIMAC
“Nuestro llamado es a no bajar la guardia. Marzo y abril serán los meses más críticos, por lo que es clave que las familias, autoridades y empresas refuercen sus planes de contingencia”, finaliza Janeth Valera, ingeniera geóloga de RIMAC.