- El Centro de Monitoreo de RIMAC identifica en Piura 305.935 hectáreas agrícolas y 1.717 kilómetros de vías susceptibles a inundaciones.
Respecto a los movimientos en masa, que incluyen huaicos y deslizamientos, se identifican 69 distritos en riesgo alto o muy alto: 32 en Piura, 27 en La Libertad, ocho en Tumbes y dos en Lambayeque. Piura concentra 20 distritos en el nivel más crítico, mientras que La Libertad registra 12. Entre los distritos con riesgo muy alto se encuentran Pataz, Otuzco, Bolivar, Ayabaca, Máncora, Zorritos, San Jacinto, y entre los de riesgo alto figuran Ascope, Gran Chimu,Morropón, Lancones, El Alto entre otros.
Impacto económico del Fenómeno El Niño
El Fenómeno El Niño 2026-2027 ya presenta impactos productivos comparables con episodios severos anteriores, según el análisis económico de RIMAC. Al comparar los meses de mayor contracción interanual de cada año, la pesca cayó 73% en 2026, igual que en 2023; la manufactura primaria retrocedió 33%, frente al 31% de 1997 y 2017; y la agricultura disminuyó 12%, frente al 16% registrado en 2023.
Los antecedentes también muestran las consecuencias de estos eventos sobre los hogares. Durante El Niño de 2017, el 15% de los hogares del norte declaró haber sido afectado por lluvias intensas, frente al 11% a nivel nacional. Ese año, los salarios reales del sector privado disminuyeron 1,3%, mientras que en 2023 registraron una contracción de 3,4%, reflejando pérdidas de poder adquisitivo durante ambos periodos.
Para 2026 y 2027, RIMAC proyecta que la economía peruana crezca 3% en cada año, por debajo del 3,9% y 4,1%, respectivamente, que podría alcanzar sin los efectos de El Niño. El impacto sería más pronunciado durante el primer semestre de 2027, cuando el crecimiento se situaría entre 1% y 2%, mientras que en la segunda mitad del año se espera una recuperación cercana al 4%. La inversión privada, con aumentos proyectados de 14% en 2026 y 8,5% en 2027, contribuiría a amortiguar los efectos económicos del fenómeno.
¿Qué riesgos operativos podrían enfrentar las empresas?
Las consecuencias de estos eventos podrían extenderse más allá de las zonas directamente afectadas. Una inundación puede interrumpir accesos, servicios esenciales y actividades vinculadas a una misma cuenca, mientras que los huaicos y deslizamientos podrían bloquear corredores viales, aislar localidades y dificultar el transporte de mercancías.
Para las empresas, estas situaciones podrían traducirse en retrasos en la recepción de insumos, dificultades para distribuir productos y mayores costos logísticos. Incluso aquellas cuyas instalaciones no sufran daños podrían enfrentar interrupciones por su dependencia de proveedores, rutas de abastecimiento y servicios compartidos.