- Conectar varias extensiones, improvisar empalmes o utilizar cables inadecuados puede provocar sobrecalentamientos y cortocircuitos, incluso cuando las luces y los equipos funcionan aparentemente con normalidad.
El experto advierte que el riesgo también está presente en las decoraciones exteriores. Por ejemplo, unir cables únicamente con cinta aislante para iluminar patios o fachadas no garantiza una conexión segura ni una protección adecuada frente a la humedad. Asimismo, utilizar luces LED, aunque consuman menos energía, no elimina el peligro de emplear extensiones defectuosas o materiales de procedencia desconocida.
Cinco errores que pueden poner en riesgo la celebración
En este contexto, Porras, identifica algunas prácticas habituales que deben evitarse al preparar las decoraciones e instalaciones eléctricas:
- Conectar varias extensiones entre sí. Aunque permiten disponer de más enchufes, no aumentan la capacidad del circuito. Si se conectan demasiados equipos, las extensiones y conexiones pueden sobrecalentarse y, en instalaciones que no cuentan con la protección adecuada, el problema también puede afectar los cables dentro de las paredes.
- Improvisar empalmes con cinta aislante. Unir cables sin accesorios adecuados, especialmente en patios, jardines o fachadas, puede facilitar el ingreso de humedad y provocar fugas de corriente, cortocircuitos o descargas eléctricas.
- Utilizar cables demasiado delgados para equipos de alto consumo. Parrillas eléctricas, amplificadores y reflectores pueden exigir una corriente superior a la que soporta el conductor. En negocios y locales de eventos, el cableado debe seleccionarse considerando la potencia, la longitud y las condiciones de instalación.
- Confiar en instalaciones antiguas sin revisarlas. Con el paso de los años, el aislamiento de los cables puede endurecerse, agrietarse o perder sus propiedades. Someter una instalación deteriorada a varias horas de consumo elevado incrementa el riesgo de fallas.
- Ignorar las primeras señales de una falla eléctrica. Olor a plástico quemado, enchufes inusualmente calientes, manchas oscuras, luces que parpadean o interruptores que se disparan repetidamente son advertencias que requieren atención inmediata.