- Los menores fueron transferidos a una ONG, la cual trasladó a 35 de ellos a provincias de Áncash, Apurímac, Huánuco y Cusco
Derivados a provincias
En virtud a un convenio suscrito en el 2021 entre la Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana y la Diócesis de Huari, 68 menores y adolescentes, de 7 a 18 años de edad, fueron derivados a una ONG -que está a cargo de sacerdotes extranjeros- para recibir los servicios de educación y convivencia familiar. Sin embargo, en el documento no se establecieron obligaciones específicas que garanticen adecuadamente la prestación efectiva del servicio de cuidado y protección de estas personas vulnerables.
Los menores que se encuentran en Lima están bajo el cuidado de sacerdotes extranjeros y 24 personas voluntarias de la ONG que trabajan a tiempo completo. No han acreditado formación técnica en enfermería ni estudios concluidos en áreas sociales o de salud, que son las condiciones mínimas exigidas al personal de atención permanente de un centro de acogida residencial básico multifamiliar como este. Los voluntarios tampoco están organizados en turnos que garanticen la atención continua, permanente y especializada de los niños.
Cabe precisar que el Puericultorio no ha facilitado a los auditores el listado de los voluntarios de la ONG ni sus legajos personales (CV), lo cual dificultó la verificación del cumplimiento de los requisitos de perfil académico, experiencia y capacitación.
Cuando los auditores solicitaron a la entidad un informe documentado sobre los menores y adolescentes trasladados a provincias, la entidad no acreditó que estén recibiendo los servicios de salud, educación, nutrición, atención psicológica, recreación o deportes. Tampoco que estén recibiendo un acompañamiento que permita fortalecer su desarrollo emocional y conductual para su adaptación y reintegración familiar y social. Solo remitieron un oficio con capturas de pantalla de las videollamadas efectuadas a 30 de los 35 menores como parte del seguimiento psicológico.
Infraestructura deficiente
Durante la inspección realizada al Puericultorio Pérez Araníbar, la Contraloría constató deficiencias en la implementación de la señalización de seguridad y evacuación en distintos ambientes del centro, así como falta de mantenimiento y operatividad de extintores, lo que podría afectar la capacidad de respuesta ante posibles emergencias y poner en riesgo al personal y menores acogidos.
El dato
El Puericultorio Pérez Araníbar alberga a 134 menores de edad, de los cuales 68 han sido transferidos a la ONG que opera en Lima, Huánuco, Apurímac y Cusco. Su presupuesto anual para este año supera los S/ 6 millones.
Acceda al Informe de Visita de Control n.° 003-2026-OCI/0479-SVC
https://apps8.contraloria.gob.pe/SP...S_CODIGO=2026CSI047900003&TIPOARCHIVO=ADJUNTO
Lima, 28 de mayo del 2026